Adolescentes y alcohol: El binge drinking, una tendencia nociva en crecimiento

El consumo de bebidas alcohólicas entre los jóvenes no para de crecer; y son los adolescentes que transitan la escuela secundaria quienes reflejan esta escalada. En los últimos 8 años, desde 2010 a la actualidad, el consumo de alcohol en adolescentes se incrementó un 13 por ciento.
En Argentina, los datos difundidos sobre el tema, reflejan que 7 de cada 10 estudiantes secundarios probó alcohol. Según el “Estudio Nacional en Población General de 12 a 65 años” realizado en 2017 por el Sedronar, reflejó que “al llegar a los 18 años, el 77% de la población ya había consumido alguna bebida alcohólica”, siendo la edad más frecuente de inicio en el consumo de alcohol en nuestro país, los 15 años.
Pero a este primer acercamiento a las bebidas espirituosas desde temprana edad, se suma una nueva modalidad de consumo, el binge drinking.
Esta tendencia entre adolescentes y adultos jóvenes, consiste en consumir grandes cantidades de bebidas destiladas con alta graduación alcohólica (cuatro o más tragos), en períodos cortos de tiempo (dos o menos horas), con el objetivo de emborracharse rápido y con un efecto de golpe contundente al que describen como “dársela en la pera”.
De acuerdo al informe elaborado por el Sedronar, el 19% de los varones entre 12 y 17 años que consumen alcohol al menos una vez al mes, lo hace tomando 5 o más tragos en cada oportunidad. Este porcentaje se reduce al 9% entre las mujeres de la misma edad. Menos cantidad de tragos, entre tres y cuatro, son los consumidos por el 34% de los chicos y el 26% de las chicas menores de 18 años que beben alcohol, en cada previa, fiesta o salida.
gráficaLos mayores aumentos de consumidores de alcohol en los últimos 12 meses se evidencian entre las mujeres y los adolescentes, con un alza en las tasas de 13,5 y 18,4 puntos porcentuales respectivamente con respecto al año 2010. A su vez, “la tasa de consumo mensual de alcohol muestra hacia el año 2017 un aumento respecto del 2010 cuya variación fue de 8,4 puntos porcentuales”. En otras palabras, cada vez más mujeres y adolescentes se suman al consumo de bebidas espirituosas, y cada vez los bebedores, hombres y mujeres, lo hacen más frecuentemente.
El binge drinking tiene como objetivo lograr el estado de ebriedad rápidamente, por lo que el tipo de bebida consumida es relevante. El estudio realizado por el Sedronar también refleja en números esta tendencia nociva para la salud de los adolescentes.
El 42,4 % de los bebedores adolescentes consumen bebidas fuertes. “El consumo de bebidas fuertes o tragos, es mayor entre la población adolescente y joven“, expresa el informe, comparando la elección de este tipo de bebidas entre las diversas franjas etarias y reconociendo también que en el general de la población de 12 a 65 años que bebe al menos una vez al mes, la cerveza encabeza el consumo.
Frente a estos datos estadísticos que reflejan una problemática en crecimiento en la población argentina, el Consejo Publicitario Argentino desarrolló una nueva campaña de bien público denominada “Chicos sin alcohol, la cual fue expuesta durante la 44° Feria del Libro, y “tiene un único y gran objetivo: concientizar a los padres acerca de que el consumo precoz de alcohol daña la salud“.

“Para su realización se contó con el asesoramiento de distintas organizaciones sociales especializadas en la materia. Todas las piezas, desde el spot de televisión, hasta la gráfica y la radio buscan despertar la reflexión de los adultos y destacar la importancia de su participación en la resolución de este grave problema”, informaron desde el Consejo Publicitario Argentino.

campaña
En la campaña se resalta: “El consumo precoz de alcohol daña la salud. Siempre. Altera el desarrollo de células y áreas del cerebro, de forma irreversible”.

¿QUÉ HACER FRENTE A ESTA REALIDAD?

 Si tenés alguna sospecha, o comprobás que tu hijo o hija menor de 18 años, ha comenzado a beber, por curiosidad, o porque sigue a los amigos, tenés que actuar.  Hablá con él o con ella. Preguntá. Escucha lo que tenga para decir. Aconsejá. Contale todo lo malo que el alcohol le puede hacer a su salud.

Y aunque creas que tu hijo o hija se va a comportar correctamente frente a esta problemática, no dejes de estar cerca, de conversar sobre el tema.  Es importante que sepa que estás informado sobre lo que está pasando actualmente con los chicos y el alcohol, y sus consecuencias. Siempre va a ser necesaria tu voz para marcarle el camino.

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Autor entrada: Redacción

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