Murales 25 años AMIA

El miércoles 17 de julio, a las 15:30, cuando falten horas para que se cumplan los 25 años del peor atentado terrorista perpetrado en nuestro país, tres murales gigantescos cambiarán la fisonomía de las paredes exteriores del Hospital de Clínicas, sobre la calle Uriburu. Por iniciativa de AMIA, y de la mano del muralismo y el arte callejero, las obras serán una invitación permanente a recordar a las víctimas del ataque del 18 de julio de 1994, renovar el pedido de justicia, y reconocer y destacar la asistencia humana y profesional que brindaron médicos, enfermeras, auxiliares y voluntarios ante el horror desatado aquella mañana.

A partir de un acuerdo alcanzado entre AMIA y la Universidad de Buenos Aires (UBA), con el aval del Hospital de Clínicas “José de San Martín”, la Facultad de Medicina de la UBA, y el apoyo de los ministerios de Cultura y de Desarrollo Urbano y Transporte del gobierno porteño, esta nueva acción de recordación, -que implicó un gran trabajo de articulación para llevarla adelante-, propondrá un impactante ejercicio de memoria colectiva en el espacio público, para denunciar el olvido y la impunidad.

En el acto de inauguración estarán presentes el presidente en ejercicio de AMIA, Ariel Eichbaum,y el rector de la UBA, Alberto Edgardo Barbieri.

Los murales completarán, a su vez, el llamado “Corredor de la Memoria”, un proyecto que comenzó en 1999 cuando sobre la calle Pasteur se plantaron 85 árboles y se colocaron plaquetas conmemorativas con los nombres de las víctimas fatales del atentado. Reconstruido hace 20 años, el edificio de la AMIA se sitúa en el punto intermedio de esta recordación permanente en la vía pública.

“Por su cercanía con la AMIA, el Hospital de Clínicas fue el lugar que recibió a la mayoría de las personas heridas tras la explosión de la bomba”, recuerda Ariel Eichbaum, presidente en ejercicio de la institución. “Mientras que sobre la calle Pasteur nos enfrentábamos a la cara más nefasta de lo que el hombre, cegado por el odio irracional, puede llegar a cometer, a pocos metros de la AMIA el personal del hospital demostraba la contraparte de ese horror. En plena emergencia, sus profesionales ponían en práctica la solidaridad, la atención, el cuidado al prójimo, y la defensa del valor de la vida”, concluye.

Con idea y curaduría de Elio Kapszuk, director de Arte y Producción de AMIA, el proyecto de los murales convocó a tres de los artistas más reconocidos de nuestro país en la técnica del arte urbano o callejero: “El Marian” (Mariano Antedoménico), Martín Ron y Mariela Ajras.

“Nuestro objetivo fue hacer visible al Hospital de Clínicas como un lugar simbólico de la memoria”, destaca Kapszuk. “La memoria necesita de conmemoraciones, pero también de creaciones de lugares para recordar. Sin estos lugares, que representan una conmemoración en el propio territorio, el paso del tiempo borraría las marcas de las tragedias casi en forma instantánea”, advierte el curador.

Por eso, con esta gran intervención artística, desde AMIA se propuso trabajar también desde la carga simbólica que tiene el lugar que asistió a los heridos, y desde lo que significa el atentado terrorista para la propia identidad del hospital.

A partir del 17 de julio, quienes transiten por las inmediaciones de la avenida Córdoba y la calle Uriburu encontrarán finalizadas tres expresiones de arte callejero, que desde una figuración realista, abordarán diferentes dimensiones de la tragedia con la potencia comunicativa que tiene el muralismo.

A cargo de “El Marian”, la primera obra hará referencia al 18 de julio de 1994, después de las 9:53, hora exacta de la explosión de la bomba. La obra también reflejará como en medio de la destrucción y el horror, cadenas humanas trataron de rescatar vidas entre los escombros.

Realizado por Martín Ron, el segundo mural estará dedicado a los trabajadores de la salud del Hospital de Clínicas, quienes el día del atentado pusieron en acción toda su humanidad y profesionalismo en la tarea de salvar vidas y curar a los heridos.

Por último, a 25 años del atentado, la artista Mariela Ajras trabajará sobre la idea  de cómo el paso del tiempo terminó transformando la esperada justicia en impunidad.

Con estas obras, se logrará reafirmar una premisa vital para la AMIA: “En tiempos de impunidad, en ninguna expresión artística que incluya la recordación puede estar ausente el reclamo de justicia,” concluye Kapszuk.

La realización del proyecto de los murales fue posible gracias a un acuerdo firmado entre las autoridades de la UBA y la AMIA, y contó con el apoyo del Hospital de Clínicas, la Facultad de Medicina de la UBA, los Ministerios de Cultura y de Desarrollo Urbano y Transporte del gobierno porteño, Fundación IRSA, DESA – Desarrolladora Energética S.A., Laboratorio ELEA, Sinteplast y El Galgo.

Autor entrada: Redacción

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