Para justicia porteña UBER no está en infracción contravencional

En el marco de una de las causas que tiene a UBER en el banquillo de los acusados, la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad revocó -por mayoría- las condenas por realizar actividades lucrativas sin autorización en el espacio público, entendiendo que la aplicación no es una contravención. En la sentencia de la Sala III de dicha Cámara, si bien se resuelve la cuestión contravencional en favor de UBER, también se sostiene que los choferes que utilizan la aplicación «no estarán usando ilegalmente el espacio público sino infringiendo las normas que impiden tales actividades sin licencia o habilitación». Atipicidad y prescripción, los ejes argumentales de la sentencia.

En el fallo firmado el pasado 7 de mayo por los jueces Sergio Delgado, Jorge Atilio Franza y José Saez Capel, se resolvió revocar las condenas a pagar 60.000 pesos e inhabilitación para trabajar en el transporte impuestas sobre UBER Argentina y su CEO, Mariano Otero, en una causa iniciada por la Fiscalía General de la Ciudad por infracción al art. 86 del Código Contravencional de la Ciudad. La Cámara también confirmó la absolución por la “violación de clausura”, hecho que se le había imputado a la compañía por haber continuado prestando servicio a pesar de que la Justicia había ordenado el bloqueo de la aplicación.

En los fundamentos de la sentencia, el juez Sergio Delgado sostuvo que el uso indebido del espacio público con fines lucrativos (la figura contravencional en debate en la causa), tiene «la clara finalidad de proteger el espacio público de la proliferación de ferias clandestinas o de puestos no autorizados» y así evitar la competencia desleal, pero «no tiene por objeto la regulación del tránsito, ni el transporte de personas».

“La circulación automotor, que es la actividad desarrollada por el conductor del vehículo, sí está autorizada en tanto tránsito automotor, es decir, en tanto uso admitido del espacio público”, argumentó en el nuevo fallo el juez Delgado. Según el magistrado, “está permitido que cualquier conductor transite con su vehículo particular o el que le ha sido encomendado por las calles y avenidas libradas al uso automotor con o sin pasajeros”. Sin embargo, aclaró que para que los conductores presten el servicio de transporte de pasajeros como taxis o remises “deberán hacerlo con la habilitación y licencias respectivas”. “De no hacerlo, no estarán usando ilegalmente el espacio público sino infringiendo las normas que impiden tales actividades sin licencia o habilitación”, señaló Delgado resaltando que esto vale tanto para un conductor de taxi sin licencia como para los choferes de UBER.

En los fundamentos de la revocatoria, el camarista afirma que «la circunstancia de que no haya sido habilitada la actividad lucrativa de transporte automotor de pasajeros que implica la actividad de UBER no justifica que se efectúe una analogía entre esta actividad no autorizada y la de un feriante clandestino que instala su puesto de venta en un lugar no autorizado». «Se ha condenado a UBER Argentina SRL y a Otero por organizar dicha actividad lucrativa, en realidad atípica de la reprimida por el art. 86 del Código Contravencional«, concluye Delgado en su voto.

En su voto, Saez Capel se expresó en la misma línea al afirmar: «La errónea tipificación legal efectuada en este proceso, en donde se intentó calificar como contravención una conducta que no puede ser encuadrada como tal, debe conllevar a la absolución de los imputados y esto implica la imposibilidad de realizar un nuevo proceso por estos mismos hechos».

Y en relación a la violación de clausura imputada a UBER por seguir online a pesar de la orden dictada para que se suspenda dicha aplicación, tanto Delgado como Saez Capel votaron por declarar la prescripción de la acción y absolver a los imputados. En los fundamentos de este voto, Saez Capel consideró que la acción contravencional prescribe a los 18 meses y que debido a que la clausura judicial de la app fue impuesta en abril de 2016, la violación de dicha clausura supera los plazos legales.

Por su parte, el juez Franza en su voto en disidencia, argumentó que “más allá de la moderna forma que pretende implementar la firma de acceder al servicio a través de una aplicación mediante internet”, Uber desempeña “una actividad económica de transporte legalmente regulada y por lo tanto, no puede funcionar hasta tanto no sea autorizada por la ciudad”. Además votó por condenar a los gerentes locales de UBER, por la contravención prevista en el art. 86 párrafo segundo del CC. que establece sanciones para quien organiza actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público.

«En lugar de realizar los trámites necesarios para cumplir con la normativa local exigible para el tipo de servicio que UBER ofrece, y una vez finiquitado, solicitar el levantamiento de la clausura/bloqueo impuesto, sus autoridades decidieron desoír la orden dictada por el juez competente y seguir adelante con la actividad ilícita, explotándola pese a la prohibición declarada en ese sentido, configurando de este modo la conducta reprimida por el art. 74 CC», sostuvo Franza respecto a la violación de clausura.

Tras el fallo, Uber emitió un comunicado en el que afirma que «con esta decisión pierde todo sustento legal la orden de bloqueo de tarjetas de crédito dictada en el marco de la supuesta contravención que la Cámara declaró inexistente. También queda sin sustento el pretendido ‘ajuste fiscal’ de la AFIP, que se basa en la condena revocada». La referencia tiene que ver con el reclamo por más de $ 358 millones que el fisco le inició a Uber por deudas de IVA, Ganancias y cargas laborales.

Desde el Gobierno de la Ciudad, se sostiene que el fallo no dice que Uber es legal, sino que solo no le cabe esa contravención, pero que sí debe cumplir con ciertas normas, de lo contrario está infringiendo la regulación vigente.

Autor entrada: Redacción

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