Los jubilados siguen perdiendo poder adquisitivo

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Centro de Estudios Políticos Para Personas Mayores (CEPPEMA) y la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (ALGEC), realizó un análisis comparado de las jubilaciones mínimas en Argentina para el periodo 2015 – 2017 y se concluye, entre otros aspectos, que, considerando el IPC‐CABA, el haber mínimo perdió 6,8% de poder adquisitivo en ese lapso.

También analizaron, entre otros aspectos, el impacto de la reforma previsional, el poder de compra de los haberes y la relación entre poder adquisitivo y medicamentos.

Parte del análisis del período 2003 – 2015, donde se destaca una política de expansión previsional que ubicó a la Argentina entre los mejores posicionados en este rubro. El aumento de la tasa de cobertura fue casi 30 puntos porcentuales hasta llegar a un 97% y la institucionalización de la movilidad como reajuste semestral de los haberes previsionales le dieron dinamismo y previsión a un sistema que además garantizaba consumo interno y una economía pujante.

A contramano de esto, el actual gobierno implementó la ley de “Reparación Histórica” y la Ley 27426 denominada “Reforma Previsional” que tuvo implicancias negativas ya que la modificación de la fórmula de reajuste al cambiar la ponderación de las variables que toma, perjudicó directamente el bolsillo de jubilados y pensionados.

Según este informe, el sistema se aleja de los criterios de igualdad y equidad, como consecuencia de la discriminación planteada entre los jubilados “con 30 años de servicios” y los jubilados “por moratoria”, en detrimento de estos últimos que quedan afuera de la garantía del 82% del salario mínimo vital y móvil. Esta diferenciación también fue aplicada por el PEN a la hora de fijar por Decreto un bono extraordinario pagadero en Marzo por única vez que para los jubilados por moratoria ascenderá a $ 375 y para los jubilados con 30 años de aportes será del doble, es decir de $750.

El análisis de la pérdida de poder adquisitivo muestra que es aún mayor en este contexto inflacionario, incluso perjudica más a la canasta de bienes y servicios de los adultos mayores. A modo de ejemplo, si se toma la jubilación mínima en ambos casos y a jubilados que hayan realizado aportes, la pérdida acumulada en el 2018 con la nueva ley asciende a $ 4.138, mientras que aquellos que se hayan jubilado por moratoria, perderán a Diciembre de este año un importe de $ 4.588.

Si se profundiza el estudio de la pérdida del poder de compra de los jubilados a Diciembre de 2018, se ratifica su tendencia decreciente conforme los relevamientos de productos realizados. Mientras que el haber aumentó un 69% desde Noviembre de 2015 hasta la actualidad, algunos precios de productos de consumo masivo sufrieron incrementos muy por encima: llegando a haber aumentos como en el caso del aceite que subió 211,40% o el kilo de chorizo fresco que subió 319,30%.

Esta disminución del poder de compra se manifiesta también en los medicamentos, rubro que representa especial importancia para los jubilados con incrementos entre 75% al 173% desde Noviembre de 2015 hasta la actualidad.

Recordemos que con la nueva fórmula esta brecha entre haberes y canasta de bienes y servicios seguirá aumentando y tornando cada vez más inalcanzable.

Vea el INFORME COMPLETO de CEPA CEPPEMA y ALGEC

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Autor entrada: Redacción

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