Instagram y Google deberán colaborar con la Justicia en causa por pornografía infantil

La Justicia de la Ciudad de Buenos Aires solicitó a información a Instagram y a Google a fin de contar con más pruebas que sobre la identidad de un usuario que está siendo investigado por dos delitos vinculados con la integridad sexual de menores: pornografía infantil y grooming.

La causa judicial se inició a partir de la denuncia efectuada por un pastor evangélico ante la recepción de mensajes de índole sexual por parte de adolescentes y jóvenes de su comunidad religiosa, a través del perfil de Facebook de una persona que concurrió durante un tiempo a su iglesia.

El juez Pablo Casas, titular del juzgado N° 10 en lo Penal, Contravencional y de Faltas, resolvió hacer lugar a un pedido solicitado por la fiscalía que investiga la causa, y libró oficios a Instagram y a Google para que informen diversos datos relativos al registro de direcciones IP utilizadas para el acceso y creación de una cuenta de correo electrónico y de un usuario de la red social, desde la cual se registró la publicación de “un archivo de video con contenido sexual donde intervendría un menor de edad”.

En la resolución, el magistrado señala que “se trata de un simple pedido de informes tendiente a que las empresas Instagram Inc. y Google Inc. aporten los datos de registro antes indicados, con el objeto de identificar el posible autor”.

El usuario de redes sociales  investigado por la Justicia de la Ciudad fue señalado en un informe proporcionado por “el National Center of Missing and Exploted Childer (NCMEC)” ante la publicación de pornografía infantil en Instagram. Previamente, en noviembre de 2017, el mismo usuario había sido denunciado por un pastor evangélico debido a mensajes con contenido sexual que desde un perfil de Facebook se envió a un grupo adolescente de feligreses.

En la causa se investigan dos hechos, el primero ocurrido entre julio y noviembre de 2017 “periodo en el cual una persona identificada como XXXXX, a través de la red social Facebook, envió, a menores de edad, mensajes con contenido sexual”; y el segundo registrado el 9 de octubre de 2017, cuando “una persona aún no identificada”, utilizando el usuario de la red social Instagram “XXXX”, publicó 1 archivo “que contiene un video de un menor de 18 años manteniendo relaciones sexuales explícitas”.

El primero de los hechos conocido como grooming, está tipificado en el artículo 131 del Código Penal y establece penas de “prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años” para “el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”.

En el caso de la publicación del video, el artículo 128 del C.P. reprime “con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio, toda representación de un menor de dieciocho (18) años dedicado a actividades sexuales explícitas o toda representación de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, al igual que el que organizare espectáculos en vivo de representaciones sexuales explícitas en que participaren dichos menores”.