El microcentro porteño deberá tener estacionamientos libres para discapacitados

Así lo resolvió la Justicia porteña al ordenar al Gobierno de la Ciudad que en el plazo de 60 días, se diseñe un plan que incluya espacios dentro del perímetro delimitado por las avenidas Alem, Rivadavia, Carlos Pellegrini y Santa Fe para el estacionamiento de vehículos con el símbolo internacional de acceso, otorgado a personas con discapacidad o movilidad reducida.

La decisión fue adoptada por la titular del juzgado N° 20 en lo Contencioso Administrativo y Tributario, Cecilia Molica Lourido, al hacer lugar parcialmente a una medida cautelar solicitada por la “Asociación Inquietudes Ciudadanas” a fin de que se garantice la accesibilidad de las personas con discapacidad en el microcentro porteño.

Según la resolución dictada, el plan deberá determinar la cantidad de espacios para que las personas con discapacidad puedan estacionar sus vehículos debidamente identificados, suprimiendo las barreras arquitectónicas existentes actualmente (los bolardos colocados en las calzadas, por ejemplo), y permitiendo no solo el descenso y ascenso de vehículos, sino también la permanencia.

“Si bien los informes (…) darían cuenta de la existencia de dársenas en el área microcentro, lo cierto es que éstas habrían sido construidas con el objeto de facilitar la carga y descarga de mercaderías así como el ascenso y descenso de pasajeros, sin interrumpir el normal flujo del tránsito vehicular en las calles habilitadas (…). Es decir, además de no tratarse de espacios destinados a las personas discapacitadas o con movilidad reducida, las referidas dársenas se habrían construido para permitir la detención pero no el estacionamiento”, expresó la jueza en su fallo, agregando que los bolardos colocados “constituirían un obstáculo físico para que las personas con movilidad reducida puedan hacer uso de la franquicia legal de libre estacionamiento de la que gozan, que se encuentra prevista en la normativa de tránsito y transporte de la Ciudad”.

“Pese a la vigencia de la amplia franquicia legal de libre estacionamiento de que gozan las personas discapacitadas, en razón del destino asignado a las dársenas y a la colocación de los bolardos en la zona del microcentro, una persona con discapacidad no podría estacionar su automóvil debidamente identificado en esas calles intervenidas y permanecer allí por un tiempo razonable a los efectos de, por ejemplo, efectuar trámites; perjuicio que se incrementa en atención al gran número de oficinas públicas y privadas que se concentran en esa área”, resaltó la magistrada.

Ver fallo completo en el portal www.ijudicial.gob.ar.

 

Autor entrada: Redacción

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