El equilibrista

Dice Peter Brook que la vida es como aferrarse a una rama y a otra sin saber cuándo va uno a caerse…que es casi como decir que la vida es andar haciendo equilibrio, construyendo en el aire…reparando lo roto…y el teatro, a veces, cada tanto, nos invita como espectadores a reconocer ese vacío, pero nos da la mano para construir y reconstruir a través de la belleza un mundo posible para después…

Mauricio Dayub es un actor enorme, sensible, capaz de transitar por una inmensa cantidad de matices y emociones, que habita y encarna con el cuerpo y con lo que está más allá de él, eso invisible que es don, que es maestría innata, que es misterio…

El texto de El equilibrista creado por los geniales Mariano Saba, Patricio Abadi y Mauricio Dayub, es de un juego y de una potencia capaz de hacernos viajar en un instante de la más sonora carcajada al llanto más hondo…

Mauricio Dayub cuenta a través de diferentes personajes,trazos de su propia historia familiar; amores y desamores, imágenes recortadas y vueltas a la vida en escena; la presencia de esos pilares fundamentales de la infancia que somos y no somos…los afectos que nos han marcado, que de niños miramos con extrañeza y que ya adultos cuando vemos lo que cuesta el camino, comprendemos desde otro lugar…como su abuela que bien sabía que en nuestra historia hay muchas cajitas escritas con recuerdos y que hay que saber cuáles abrir y cuáles cerrar…o cuáles abrir sólo un poquito y cada tanto…

El mundo del director César Brie, es un mundo de imágenes y de pura belleza; cada objeto, el vestuario, la luz y siempre la mágica música de Pablo Brie que pinta las escenas y los instantes para envolvernos como en un abrazo invisible…y en este trabajo otra vez el director como un prestidigitador nos invita a un viaje que nos va sorprendiendo constantemente y que no queremos que termine nunca…

El Equilibrista produce esa sensación de estar sumergidos en otro mundo, ese que mira hacia adentro, que repasa hacia atrás, que es honesto consigo mismo…es el paso del tiempo, es ese dar la vida por aquello en lo que se cree, es atravesar el dolor con la entereza de los peregrinos, es el deseo de ser y de amar, de perderse para encontrarse, es reconocernos a tientas y ciegos y luminosos y despedazados y enteros si logramos gritarle a este mundo que no nos gusta, que alguna vez, las cosas tienen que cambiar…que alguna vez el mundo va a ser uno con nosotros y nosotros uno con él…así sobre una soga y con unos pies descalzos y ateridos, pero con la voz al aire, y la música y las ganas de cruzar este inmenso río lleno de turbulencias acompañados por el sonido del mar de nuestros ancestros y por ese amor capaz de quedarse en silencio pero seguir ahí, luminoso y brillante, para cuando tengamos ganas o sea el momento de volver a abrir alguna cajita olvidada que sin que lo sepamos, esté  guardando el secreto de cómo y por dónde se sigue hasta el próximo verano…

Ya se dice de boca en boca, se ve en los ojos de los espectadores al salir de la sala, ya se ha escrito en todos lados, pero lo vuelvo a escribir: “ El Equilibrista  es uno de esos regalos que uno debe hacerse…porque vale la pena y la alegría de compartir algo más que teatro; magia y pura poesía…una hebra de una extensa madeja que nos llevamos en las manos y en el corazón, para que podamos seguir tejiendo la vida así, como jugando, y con alma de funambulistas…”

Por María Marta Guitart

EL EQUILIBRISTA

Mi abuelo tocaba el acordeón junto a una caja que decía “Frágil”. Una caja similar a la que mi padre usaba para guardar las obras de arte, que remataba. Mi abuela soñaba con cajas que no abría. Un día le conté que yo también soñaba con una. Me aconsejó que no la abriera. Cuando me animé, la abrí, y entendí a mi papá. Luego abrí otra, y comprendí a mis tíos. Hasta que en la última, me encontré a mí. Mi abuelo había atravesado el mar con su acordeón, oculto en esa caja que decía “Frágil”. El mismo mar que tuve que atravesar yo, para saber de dónde venía. Ahora entiendo por qué.

Autores: Patricio Abadi, Mariano Saba y Mauricio Dayub

Dirección: César Brie

Director asistente: Paolo Sambrini
Diseño de vestuario y escenografía móvil: Gabriella Gerdelics
Diseño de fondo lumínico escenográfico: Graciela Galán
Diseño de iluminación: Ricardo Sica
Música: Pablo Brie
Fotografía: Marcos López
Operador de luces y maquinaria: Pablo Gómez
Operador de sonido: Paolo Sambrini
Co-asistente: Franco Planel
Arreglos musicales: Matías Wilson
Realización de objetos móviles: Mariano Indij, Alfredo Godoy Wilson y Lucía Lossada
Asistente de fondo escenográfico: Mariela Solari
Realización de fondo escenográfico: Gabriela Kohatus
Realización de vestuario: Lidia Benitez – Elena Faranda
Pelucas: Roberto Mhor
Slack line: Alejandro Dirisio y Federico Tiglio
Diseño gráfico: Pablo Bologna
Redes sociales: Mariana Copland
Prensa y difusión: Carolina Alfonso
Producción ejecutiva: Micaela Labanca
Producción general: Mauricio Dayub

FUNCIONES: LUNES Y MARTES 21 HS.

El lunes 22 de abril no habrá función y el martes 23 habrá función a las 19.30 hs y a las 21 hs.
Duración del espectáculo: 60 minutos

Chacarerean Teatre
Nicaragua 5565, Palermo
4775-9010/ 4774-3712
Entradas: $ 450 y $ 350
Descuentos: Clarín 365, Cablevisión, Atrapalo.com
Localidades por Plateanet 5236-3000
www.plateanet.com

Autor entrada: Redacción

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