Diez años de prisión e inhabilitación especial para el ex pediatra del Garrahan

El titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 6, Gonzalo Rúa, resolvió «no hacer lugar a los planteos de nulidad planteados por la defensa», condenar a la «pena de diez años de prisión, e inhabilitación especial perpetua para ejercer la medicina, más accesorias legales y costas», al pediatra y ex jefe de Inmunología y Reumatología del Hospital Garrahan, Ricardo Russo, tras acreditar varios hechos vinculados a imágenes de abuso sexual infantil. La acusación fiscal a cargo de Daniela Dupuy, había pedido 10 años de prisión y la querella impulsada por el Hospital Garrahan, había solicitado 13 años, por el delito de producción, tenencia y distribución de pornografía infantil.

Luego de varias jornadas de debate, en las que expusieron más de 30 testigos y peritos de las partes, y tras escuchar los alegatos finales presentados el pasado martes 5 de noviembre, en la tarde de este jueves 6 de noviembre, el juez Gonzalo Rúa dictó su veredicto en la causa en la cual se juzgó al ex pediatra del Hospital Garrahan, Ricardo Russo, por producción, tenencia y distribución de imágenes de pornografía infantil.

«Es un concurso real de hechos. La lesión es más directa. Aquí no estamos hablando de un delito continuado sino de cuatro hechos aislados. Esto da una escala penal muy elevada», dije el magistrado Gonzalo Rúa. Y agregó: «Encuentro agravantes. La cantidad de imágenes que usted tenía, 999 archivos de imágenes y videos, más los hechos de producción. Además los ofrecimientos de manera indiscriminada».

«No voy a hablar de pornografía infantil sino de imágenes de abuso o explotación sexual infantil. Cada imagen o video es un abuso de menores«, afirmó el juez al comienzo de la sexta jornada del juicio. «Usted, Russo, usaba eMule y tenía conocimiento de esa plataforma porque había descargado más de 2.000 películas. Dijo que podría tratarse de un error, pero fueron detectados archivos en sus tres computadoras. Usted sabía lo que hacía: bajaba, consumía y distribuía”, remarcó.

«También dijo que jamás había observado ese materia, pero llegué a la conclusión de que esto no es cierto. Sí sabía que descargaba videos de abuso. Cuando se realizó el allanamiento en su domicilio, los testigos manifestaron que usted les comentó que no le dijeran nada a su mujer», agregó.

Al analizar cada uno de los hechos expuestos por la acusación, el juez sostuvo en relación al delito de distribución de pornografía infantil: «Tengo acreditado que usted ofreció 66 archivos donde se observan niñas menores de 13 años con clara connotación sexual. Fueron ofrecidos en su computadora notebook».

Y respecto de la tenencia, en base a los testimonios expuestos por los peritos, afirmó el juez que «visibles hay 117 imágenes de abuso sexual o explotación sexual infantil, en la computadora 1». «De ese número tengo certeza», dijo Gonzalo Rúa, señalando que en la computadora 2 hay certeza de más de 300 imágenes. «Las imágenes son muy fuertes y de menores mucho menores a 13 años de edad«, subrayó.

Sobre la producción de imágenes de abuso infantil, el titular del Juzgado PCyF N° 6 expresó: «Ninguno de los testigos médicos dieron cuenta de un motivo médico del por qué fueron tomadas ciertas fotos. ‘No veo necesidad de que se observe la zona genital’, dijo una de las testigos. No se acreditó por qué las fotos fueron sacadas sin ropa interior«.

Una vez dictada la sentencia y el monto de la condena, la fiscal Daniela Dupuy solicitó la prisión efectiva inmediata ante el peligro de fuga.

«En cuanto a los peligros procesales -peligro de fuga-, la existencia de una condena no firme aumenta los peligros. La magnitud de la pena los aumenta. Existen peligros concretos a que pueda fugarse. Voy a hacer lugar al pedido de la Fiscalía de la detención inmediata«, dijo Rúa, dando por finalizado el juicio.

Autor entrada: Redacción

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